Liderazgo de la mujer en la minería sostenible

wim

La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible fue aprobada por 193 Estados Miembros de las Naciones Unidas en el 2015, incluyendo una serie de Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para el período 2015-2030. Dada la ambición de los ODS, ni los gobiernos, las empresas o la sociedad civil podrán alcanzarlas de forma aislada. De ahí la importancia de construir alianzas, especialmente en relación a sectores productivos estratégicos.

La minería es un sector fundamental para el mundo. En términos de la economía global,  los metales y minerales son esenciales para la mayoría de actividades cotidianas, y como tal resulta fundamental para una economía baja en carbono. En países de ingresos medianos y bajos, la minería representa entre el 60% y el 90% del total de la inversión extranjera directa, entre el 30% y el 60% del total de las exportaciones, y hasta el 20% de los ingresos públicos.

Al mismo tiempo, la minería enfrenta desafíos de sostenibilidad, tales como la degradación ambiental, las emisiones de carbono, el desplazamiento de poblaciones, la acentuación de la desigualdad económica y social, conflictos, corrupción, etc. Entonces, los ODS facilitan una estructura global consensuada que la industria minera puede utilizar para evaluar su labor, armonizar sus actividades, valorar sus alianzas e intensificar sus esfuerzos.

De hecho, existe un atlas con el análisis detallado de la vinculación entre las esferas temáticas de la minería y los ODS. Este documento demuestra que la minería tiene capacidods.pngad de aporte a los 17 objetivos, aunque prioriza 11 directamente relacionados con la cadena de valor. El desafío para que las empresas lo pongan en práctica es identificar cómo los ODS se pueden integrar en las estrategias de negocio, priorizando aspectos donde su contribución puede ser mayor, así como aquellos que enfrentan mayores desafíos.

En el caso peruano, en los últimos 20 años, el sector minero ha implementado iniciativas para contribuir con el desarrollo de las comunidades de su área de influencia, inicialmente, en respuesta a las demandas y necesidades de las comunidades, y que posteriormente se han convertido en pilares de responsabilidad social empresarial y/o programas de relacionamiento comunitario.

Al mismo tiempo, el sector ha enfrentado resistencia y descontento de la población local, directa o indirectamente impactada por las operaciones. La ausencia de una visión estratégica desde el Ejecutivo para el desarrollo económico local en el entorno minero, se ha sumado a la débil capacidad de las municipalidades y gobiernos regionales receptores del canon, que genera a su vez incentivos para la corrupción. Ese contexto ha llevado a las empresas a destinar su inversión a temas como la desnutrición crónica, calidad educativa programas de atención en salud, etc., los cuales no son los originalmente centrales con respecto a las externalidades de la actividad.

Ello evidencia grandes desafíos para hacer tangible el ansiado aporte del sector al desarrollo, así como la oportunidad de aprovechar los ODS para ordenar y crear una visión estratégica para este sector. ¿Por dónde empezar? En primer lugar, reconociendo que las empresas ya han contribuido a varios ODS; sin embargo, es necesario evaluar tal aporte y el impacto que ha generado.  A partir de ello, es posible identificar brechas y vacíos con respecto a nuestras inversiones y su costo beneficio. De esa forma, podemos establecer metas adhoc y adaptarlas a nuestro contexto, a través de acciones y un prácticas de monitoreo.

¿Quién toma la iniciativa desde la empresa? No se trata de una tarea única del área encargada de asuntos de sostenibilidad; por el contrario, es un proceso en el que todas las áreas aportan y, por ende, pueden emprender iniciativas. Especialmente, desde Woman in Mining Perú se busca potenciar el rol de las mujeres del sector en estos procesos, y cambiar el discurso sobre la mujer: de beneficiarias de uno los ODS a líderes que trabajan activamente para alcanzarlos.

El protagonismo de la mujer

Estudios a nivel global evidencian que las mujeres tienden a poseer cualidades de liderazgo requeridas para alcanzar los ODS, particularmente las siguientes: pensamiento de largo plazo, innovación, colaboración, transparencia, conciencia ambiental, inclusión social, construcción de relaciones sólidas, manejo de sistemas complejos y múltiples stakeholders (Business and Sustainable Development Commission, 2018).

¿Una tarea imposible para el sector? Sin duda no lo es. A nivel global se viene avanzando en estos procesos, en varios sectores de la cadena de valor minera; sin embargo, se trata de un camino de largo plazo. Por ejemplo, en Noruega, cuya economía también se basa en la minería, lograr que el 42% de posiciones directivas sean ocupadas por mujeres ha tardado 10 años desde que se introdujo una ley para incrementar el número de mujeres en tales posiciones. En nuestra región, ya se vienen desarrollando iniciativas en Panamá, Argentina y Chile, las cuales ya vienen presentando resultados favorables para el sector minero.

Woman in Mining Perú, buscando impulsar este proceso, realizó un Panel de Expertas que congregó a profesionales del sector, como Nahil Hirsh, Esther Landeo, Liliana Vega, Evelyn Torres, con quienes se pudo discutir los desafíos y oportunidades para que las mujeres en alta dirección de las empresas del sector hagan incidencia en las políticas y prácticas de sostenibilidad, así como para que se promuevan más espacios de intercambio y aprendizaje.

Artículo publicado en Revista Desde Adentro N°177 – Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE):

http://www.snmpe.org.pe/informes-y-publicaciones/revista-desde-adentro/5164-revista-desde-adentro-177.html

 

 

 

 

 

 

El Día del Ambiente en una Lima Mojada

Por: Ximena Giraldo

En Lima el concepto de lluvia es bastante ambiguo. Estamos acostumbrados a pequeñas garúas que al intensificarse generan aniegos en las casas. Pero en los últimos años, la intensidad de estas ha aumentado y genera problemas mayores como vías inundadas, alcantarillas colapsadas, deslizamientos y barro en los cerros, entre otros. Sin duda alguna nuestra ciudad NO está lista para recibir este incremento en las precipitaciones y necesitamos asumir que estos episodios ya no serán eventos aislados.

Entonces…. ¿qué hacemos?

Aquí tres ideas de infraestructura verde que nos pueden servir para sobrevivir como ciudad:

1) Techos verdes: No sólo son lindos, mejoran la calidad del aire, generan espacios comunes, sino que también nos ayudan a recoger el agua de lluvia. Se pueden hacer techos verdes de bajo presupuesto simplemente poniendo macetones con plantas que capten el agua (los helechos son grandes aliados para esto). También se pueden hacer techos más complicados con geomembranas o tecnología que facilita la recolección y riego de las plantas sino que también reutiliza esta agua dentro de las propias casas (en los sanitarios por ejemplo). Un proyecto alucinante es el SmartRoof 2.0 de Ámsterdam.

Image result for smartroof 2.0

Foto: https://www.marineterrein.nl/en/project/project-smartroof-2-0/

2) Suelo Semipermeable: Como a nuestros alcaldes les encantan el gris más que el verde, de repente podemos sugerirles el uso de suelos semipermeables. Este tipo de suelos facilitan que el agua que cae no se deslice por encima del pavimento sino que sea absorbido por el mismo y recolectado en plataformas inferiores. Luego esa agua puede guardarse para el riego de áreas públicas cuando el agua escasea y con ello evitar que sea desperdiciada al mezclarse con el agua de alcantarilla. Un uso interesante de este tipo de pavimentos se han empleado en Barcelona en el Paseo San Juan.

Foto: http://hicarquitectura.com/2014/02/lola-domenech-remodelacion-del-passeig-sant-joan-barcelona/

3) Árboles, arbustos y jardineras: tenemos innumerables servicios ecosistémicos de las áreas verdes públicas pero la ayuda que pueden darnos para evitar inundaciones en muy relevante. Así lo comprobó la ciudad de Pickering en Reino Unido que luego de las terribles inundaciones de 2007, optó por un proyecto de reforestación de 40 mil árboles (en lugar de puro cemento) lo que le permitió en 2016 reducir en 20% el flujo del río (desacelerar el flujo de agua en el río y reducir su altura máxima) en un momento en que 50 mm de lluvia cayeron sobre terreno empapado en 36 horas. El proyecto le costó al gobierno £ 500,000, significativamente menos que un muro de inundación propuesto en la ciudad.

A man wades through flood water near Pickering, North Yorkshire

Foto: https://www.theguardian.com/environment/2016/apr/13/500000-tree-planting-project-helped-yorkshire-town-miss-winter-floods

Así como estas ideas hay una serie de proyectos de infraestructura verde o de soluciones basadas en la naturaleza para enfrentar los problemas ambientales de nuestras ciudades. Ojo que no todo debe partir de proyectos del gobierno o de empresas privadas, sino de las iniciativas ciudadanas que sirvan de base para proponer estos cambios tales como los huertos comunitarios o las áreas verdes comunitarias.

Sólo los ciudadanos salvaremos a nuestras ciudades

¡Feliz día del Ambiente!

Empresas estatales comparten experiencias en responsabilidad social con estudiantes universitarios

Por: Sandra Carrillo Hoyos

El debate sobre la responsabilidad social y sus alcances ha estado focalizado en el sector extractivo privado, por ser económicamente crucial para el país y haber amplificado su intervención en esta materia durante las últimas dos décadas. Sin embargo, existen diversos sectores comprometidos con mejorar su desempeño ambiental, social y económico, aunque pasen desapercibidos en la opinión pública. Tal es el caso de las empresas estatales de derecho público o privado, que han atravesado un proceso de cambio en su gestión, para mejorar sus políticas, procedimientos y prácticas de responsabilidad social.

Con el fin de dar a conocer los avances y desafíos de este sector, el 10 de abril se llevó a cabo el conversatorio Experiencias de Responsabilidad Social en Empresas Públicas en la Facultad de Ciencias y Artes de la Comunicación de la Pontificia Universidad Católica del Perú, en el marco del curso de Responsabilidad Social, Concertación y Manejo de conflictos. Este curso está dirigido a estudiantes de último año de la especialidad de Comunicación para el Desarrollo y busca, a través de estos espacios, acercar la experiencia empresarial a la academia y fortalecer la capacidad crítica de los estudiantes para identificar oportunidades de mejora en la gestión de la sostenibilidad. Este conversatorio buscó dar a conocer los avances y desafíos de la responsabilidad social en empresas estatales, así como indagar el rol de la comunicación estratégica.

El Banco de la Nación y Petroperú fueron las empresas invitadas a compartir su experiencia, a través de sus representantes Zorka Cavero, Jefa de Responsabilidad Social, y Cecilia Quiroz,  Jefe Relaciones Comunitarias, respectivamente. Asimismo, se conformó un panel de discusión con la participación de Christian Arzápalo, Ejecutivo Corporativo de Responsabilidad Social del Fondo Nacional de Financiamiento de la Actividad Empresarial del Estado – FONAFE, y Carmen Acosta, Especialista en Comunicación y Sostenibilidad.

Del intercambio con las empresas expositoras, se pudo reconocer que la gestión de responsabilidad social ha evolucionado considerablemente, a través del relacionamiento con grupos de interés, gestión de impactos sociales, ambientales y económicos, así como en su aporte potencial a la Agenda 2030. Ambas empresas han pasado por un proceso de priorización de aquellos temas críticos para mejorar el desempeño de sostenibilidad y reducir las externalidades en el entorno, a través de acciones como la medición de la huella de carbono, el uso eficiente de energía, estrategias para el manejo de crisis, entre otros, que ya forman parte de la estrategia corporativa.

Más allá de los casos presentados, el panel de discusión abordó los grandes desafíos para fortalecer la ciudadanía corporativa y para posicionar la responsabilidad social como pieza estratégica para el desempeño integral de las empresas. La comunicación estratégica tiene un rol fundamental en este proceso pero hace falta que la Alta Dirección de las empresas tome conciencia de ello y le otorguen el valor que se merece. Sin duda, se trata de un desafío para el cual nuestros futuros egresados requieren estar preparados.

IMG-20180411-WA0001

Etiquetas: , , , ,

Turismo de cruceros ¿en la Costa Verde?

Por: Ximena Giraldo

La Autoridad Portuaria Nacional (APN) anunció ayer que se construirá un terminal portuario en Miraflores. El proyecto tiene como propósito atraer el turismo de cruceros con un proyecto hotelero, de comercio, marina, muelle náutico, embarcadero, espacios públicos y recuperación de playas, con una inversión de US$ 43’800,000. Sin duda, suena y se ve tentador, pero ¿quién?¿cómo? y¿por qué se ha decidido que este es el mejor uso que se le puede dar a este espacio?

541854_595032.png

Fuente: http://rpp.pe/economia/economia/este-es-el-proyecto-para-construir-puerto-de-cruceros-en-miraflores-noticia-1116972

La nota de lanzamiento de la iniciativa destaca que para el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur), el terminal portuario aportará a la economía y alentará el incremento de turismo con el objetivo de duplicar el número de extranjeros que llegarán al Perú al 2021, pero ¿son los turistas de crucero lo que nuestra economía necesita?

Para caracterizar al turista de crucero  usaremos una investigación realizada en el Caribe Colombiano (Brida et al., 2010) donde se identificó que los cruceristas gastaban principalmente en guías (20$), transporte (17$), comidas y bebidas (5$), joyería (40$) y souveniers (15$). Otro tipo de servicios eran dependientes de los días de parada y de los servicios incluídos en el barco. Pero en general, el turista de paso, visitará (y saturará) lo que resulte más atractivo durante su día de visita y luego seguirá con su travesía durmiendo y alimentandose dentro del barco. El impacto económico local podría estar más vinculado a los suministros que la propia embarcación requiere, pero ello también dependendará de la oferta y estandares que maneje cada operación.

Pensemos ahora en los impactos inmediatos de recibir un promedio de 2000 pasajeros (lo estimado por APN) en la bahía de Miraflores. Solo para movilizarlos desde la Costa Verde hacia la ciudad necesitaremos 45 buses o 71 mini buses o 133 splinters o 275 vans, que se sumarían a la ya traginada vía. Si a ello agregamos a las personas que brindarán servicios a los barcos y a los comercios que se desarrollen ahí (más los visitantes) es evidente que tendremos un grave problema de movilidad.

Otros problemas no menores son los ruidos, las emisiones  y los residuos de las embarcaciones. Si bien en la Costa Verde no hay residentes, el acantilado sirve como una caja de resonancia, por lo que el ruido de las embarcaciones afectaría a las personas que viven en los malecones. Lo mismo ocurrirá con las emisiones teniendo en cuenta que estas embarcaciones utilizan habitualmente un fuel oil pesado 100 veces más tóxico que el diésel que utilizan los autos, incrementando la concentración de partículas ultrafinas (PM0,1) en el aire. En cuanto a los residuos, la gestión y disposición de los mismos se tendrá que hacer de manera local (como si no tuvieramos suficiente basura ya)

Un impacto adicional se da en el ecosistema marino en su conjunto. No sólo la afectación al oleaje que tendría el desarrollo de esta infraestructura, sino el impacto en la biodiversidad y las dinámicas sociales. Aquí hay que tener en cuenta que la reducción de oleje tiene como consecuencia una dismunición en la oxigenación del agua y con ello una afectación en la cadena trofica marina. A ello se sumaría la afectación a la práctica del surf.

Tabla1

Fuente: http://www.cruisesnews.es/Portal/?p=7385

Es recomendable que se revisen los casos de Barcelona, Venecia, Palma de Mallorca, Seattle, Sydney, entre otras ciudades, que en su momento invirtieron millones de euros/dolares en atraer este tipo de turismo y que hoy sufren consecuencia tales como una depredación y desgaste de la infraestructura, una reducción del comercio local e incremento del comercio ecualizado (souvenirs, comida, etc), especulación inmobiliaria y gentrificación, entre otros, acompañados de movimientos de resistencia.

Entonces ¿es malo el turismo de crucero y el desarrollo de un proyecto de gran magnitud en la Costa Verde? No, ninguno de los dos es necesariamente malo, pero tiene que ser mejor pensando, planificado y coordinado. El incremento del turismo de cruceros debería usar y potenciar la infraestructura ya existente y canalizar su flujo a focos de la ciudad que así lo requieren. Y en cuanto a la Costa Verde lo que se requiere es que se articule realmente como un espacio público al servicio de la ciudad. Que se le dé valor y el valor no necesariamente pasa por privatizar el área.

 

Referencia:

Brida, Juan Gabriel; Bukstein, Daniel; Garrido, Nicolas; Tealde, Emiliano; Zapata Aguirre, Sandra (2010) Impacto Económico del turismo de cruceros: un análisis del gasto de los cruceristas que visitan el Caribe colombiano. Universidad ORT. Uruguay

 

Aves con insomnio en las ciudades

Cada vez se hace más común escuchar el cantar de las aves durante la noche en medio de las ciudades y centros urbanos. Si bien existen especies que tienen actividad nocturna (como las lechuzas), la mayoría de las especies “urbanas” sufren de trastornos en los horarios de sus actividades a causa de la iluminación artificial. Las ciudades son un reto para el funcionamiento de muchos ecosistemas. La infraestructura gris que ocupa la mayor parte de su superficie, y los servicios que se implementan en los espacios públicos, generan diferentes impactos en la flora y fauna.

Tómese un  minuto y observe la cuadra donde vive, o las calles que camina por las noches. Los postes cercanos a los árboles reducen la capacidad de anidación de las aves, las luminarias que se ubican en el suelo no permiten que exista oscuridad en el follaje en ningún momento del día y la intensidad de la luz incrementa la temperatura del área circundante. El resultado: los pobres pajaritos nunca descansa, se desorientan, reducen la anidación (y con ello reproducción) y la ciudad se va quedando sin especies.

En 1962 Rachel Carson publicó Silent Spring (Primavera silenciosa), un libro que despertó en el mundo la alerta de los efectos perjudiciales del uso de pesticidas en el ambiente a partir de una observación muy específica: las aves ya no cantaban en los campos. Su publicación impulsó que el movimiento ecologista, y el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, condenaran el uso del DDT (dicloro difenil tricloroetano) entre los químicos empleados para la agricultura. Gracias a ella los humanos y los animales dejaron de envenenarse.

Pero veamos el lado positivo y las oportunidades que tenemos para mejorar esta situación. Rápidamente creo que hay tres actores/sectores que pueden unirse para desarrollar una propuesta urbana integral siguiendo el espíritu de la Infraestructura Verde:

  1. Ornitólogos y forestales: Deben hacer un análisis cruzado de las especies de aves que existen en la ciudad y áreas circundantes, y de los tipos de árboles y especies potenciales. Con ello, estimar la capacidad de anidación y la distribución ideal de las especies.
  2. Diseñadores de iluminación: Identificar las tecnologías más idóneas para brindar el servicio de iluminación pública pero con bajo impacto en el entorno. Analizar los tipos de luz, la distribución, la intensidad, entre otros factores. En muchas ciudades ya se usan sensores de movimiento para medir la intensidad de la luz en las calles.
  3. Urbanistas: Diseñar corredores biológicos y verdes, que conecten las áreas naturales circundantes al espacio urbano, con los parques o avenidas que faciliten la coexistencia entre especies. También, pueden estimar los servicios ecosistémicos que este tipo de infraestructura proveerá a la ciudad y sus habitantes.

Mejorar el entorno urbano no sólo mejorará la calidad de vida de los habitantes, sino de las especies animales que son importantes para el ecosistema en su conjunto. Además, es una oportunidad para desarrollar negocios y empleos verdes. Finalmente, una oportunidad política para que alcaldes innovadores desarrollen proyectos urbanos con múltiples beneficios para sus ciudades y que trasciendan a sus jurisdicciones…

¿Qué esperamos?

Comunicadores comprometidos con el desarrollo sostenible

Este último semestre se me confió el dictado del curso proyecto de comunicación para el desarrollo, último curso de nuestra especialidad en el Departamento de Comunicaciones en la PUCP.

A pesar de mantener varios compromisos estos meses, acepté este encargo, que terminó siendo una gran experiencia gracias al equipo que me acompañó y el compromiso de los estudiantes. Con el gran trabajo de Miguel Rojas y Carmen Ramírez en las sesiones prácticas, logramos contribuir con el cierre de la formación de 20 profesionales comunicadores orientados al cambio social.

Este curso partió de la necesidad de plantear soluciones innovadoras a los problemas tan complejos que enfrenta el desarrollo en nuestro país. Los equipos que se conformaron lograron aplicar (de forma empírica) metodologías como el design thinking, lean startup, See Think Do Care y teoría de cambio, con el fin de entender mejor cada problemática y proponer soluciones de alto impacto.

A continuación, comparto una breve sinopsis del trabajo que los equipos han conseguido realizar. Todos los equipos han implementado una actividad con fondos propios, lo cual les ha permitido reconocer lecciones aprendidas que pueden servir a otras instituciones. Me quedo muy optimista sobre potencial de los nuevos profesionales para contribuir con el desarrollo sostenible y especialmente desde la comunicación para el desarrollo.

 

“Revalorizando la crianza porcina familiar tras patio”

img_5935-1.jpg

En el marco del emprendimiento social SINBA, startup que busca posicionarse en el mercado con la producción de alimento balanceado para cerdos como respuesta al problema de los residuos orgánicos generados en restaurantes, este equipo de estudiantes creó un proyecto que propone lograr que los criadores de cerdos de Villa El Salvador implementen prácticas de manejo técnico en la producción porcina familiar hasta el primer trimestre del 2021.  Con un fuerte componente de capacitación junto a una estrategia de comunicación, se espera lograr un cambio de comportamiento en los criadores, el cual está basado en la herencia y aprendizaje empírico de prácticas de crianza inadecuadas.

En el marco de este proyecto, el equipo implementó la actividad Programa de Embajadores SINBA, que consistió en diseñar y prototipar un programa de asesoramiento personalizado que sistematice y organice la capacitación técnica, identifique los elementos comunicacionales necesarios, y posicione el alimento que ofrece SINBA a los criadores. El producto final fue una Guía para el Programa de Embajadores SINBA, una herramienta de gestión acompañada de propuestas de comunicación que puedan propiciar un mejor acercamiento a su público objetivo e impulsar mejores prácticas de crianza porcina en los porcicultores dirigida a los colaboradores de la empresa que estén captura-de-pantalla-2017-12-12-a-las-23-15-52-jpg.pngencargados del asesoramiento técnico.

Equipo: Hana Quirós, Carmen Alarco, Alejandra Orbegoso, Rosa Legua y Bruno Saco

 

Estibador​ ​que​ ​se​ ​respeta”

img_7669.jpg

Este equipo abordó la problemática laboral de los estibadores del Terminal Pesquero de Ventanilla. Actualmente, su trabajo se desarrolla bajo condiciones de alto riesgo y vulnerabilidad. Ello debido al gran esfuerzo físico que realizan durante largas horas y a que exponen su cuerpo a bajas temperaturas al tener que ingresar cámaras isotérmicas. Existe una escasa fiscalización del uso de implementos de seguridad y la infraestructura del terminal no cumple con la normativa vigente.

La estrategia planteada en el proyecto aborda la problemática desde el aspecto individual, colectivo y administrativo del terminal: desde el reconocimiento de la responsabilidad en el cuidado de la salud propia hacia una propuesta de autogestión en salud y seguridad laboral en la Asociación de Estibadores, para la apropiación e institucionalización de los procesos en la misma organización. Asimismo, se propuso un trabajo de incidencia con la entidad administrativa del terminal para que, como ente que congrega una IMG_7664actividad económica, se haga responsable de velar por las condiciones de seguridad del Terminal Pesquero de Ventanilla.

Equipo: Camila Koc, Wen Liu, Noam Flores, Evelyn Calderón Milagros Trujillano

 

“From trash to cash”

El proyecto tiene como objetivo mejorar las prácticas de gestión sostenible de Residuos de Construcción y Demolición (RCD) en Lima Metropolitana. Su estrategia tuvo tres ejes de acción: hacer eficientes los procesos de las empresas constructoras a través de un plan de gestión sostenible de RCD, impulsar en las empresas de construcción mecanismos de autorregulación en relación a la gestión sostenible de los RCD, e impulsar el liderazgo de una empresa del rubro de reciclaje de RCD en los procesos de gestión de estos residuos. CICLO, empresa de áridos reciclados, fue la institución aliada del equipo en el desarrollo de este proyecto.

La actividad implementada resultó en un manual de incidencia que respondió al objetivo de integrar el discurso de CICLO con una visión amplia de desarrollo urbano sostenible, responsabilidad ambiental e innovación en la gestión de RCD, incorporando elementos de sostenibilidad urbana y economía circular. Para lograrlo, se recabó información mediante un taller y entrevistas con actores de distintos sectores relacionados con la construcción, tales como el estado, la academia, la coopeimg_20171116_215455.jpgración internacional y la empresa privada. El manual consta de un diagnóstico acerca de la gestión de los RCD en Lima Metropolitana y propone una estrategia para articular actores.

Equipo: Claudia Acosta, Mariapía Garaycochea,  Vania Mendiola, Juan Diego Delgado, Yasmín Díaz

 

 “Familias de Hierro”

Este equipo buscó fortalecer, desde el enfoque de la SS.pngcomunicación para el desarrollo, al proyecto del Programa Mundial de Alimentos (PMA) sobre la reducción y prevención de la anemia infantil en el asentamiento humano Sagrado Corazón de Jesús II etapa en Pachacútec en el distrito de Ventanilla. El enfoque de Comunicación para el Desarrollo buscó aumentar la participación ciudadana de la comunidad para que sus miembros se apropien del proyecto y con ello se genere sostenibilidad.

La actividad implementada por el equipo tuvo tres momentos. En primer lugar, se realizó una obra de teatro al interior del centro comunal del AA. HH., que narró la historia de una familia caracterizada según el perfil de los padres y madres de la zona en torno a la problemática de la anemia. En segundo lugar, se hizo participar a los padres en un juego de mesa denominado “La Era del Hierro”, el cual buscó fomentar la discusión sobre la anemia infantil a partir de sus experiencias previas y lo tratado en la obra de teatro. Por último, se realizó una reflexión final junto con los padres y madres sobre el “castigo” que se aplicaba cada vez que una tarjeta negativa era escogida. Al finalizar la reflexión, se entregó a los padres cuadros con una fotografía instantánea de su familia y la silueta de dos niños que representaban el estado de  sus hijos con y sin anemia, sobre el cual ellos mismos debían colocar las características asociados a ambos estados.

Equipo: Maria Rosa Barreto, Cynthia Pérez, Maria del Carmen Romero, Stephanie Jones y Carlos Subiria

 

Apostando por Infraestructura Verde

Por: Ximena Giraldo

Hace algunos días se desarrolló Nexos+1 en Lima, evento inspirador que impulsa el emprendimiento, la generación de negocios y la innovación en torno a la sostenibilidad. Uno de los espacios generados allí, invitaba a los asistentes a explorar las oportunidades de invertir en Infraestructura Verde, como parte del mecanismo de Obras por Impuestos. Muchas personas se mostraron interesadas en el tema, pero uno de los resultados del debate fue que a nivel local aún no está claro qué es la Infraestructura Verde y cuáles son las oportunidades de invertir en este tipo de proyectos.

Para la Comisión Europea una “infraestructura verde” es una red de zonas naturales y seminaturales y de otros elementos ambientales, que presta una extensa gama de servicios ecosistémicos. El concepto “servicio ecosistémico” implica todos los servicios que nos brinda la naturaleza a partir de los ecosistemas. Pueden ser, por ejemplo, los que brindan los pantanos o humedales en las afueras de Lima, tanto al norte en Ventanilla y al sur en Villa. Estos son espacios naturales que, aparte de ser refugios naturales para cientos de aves, funcionan como una planta de tratamiento de agua, ya que reciben por el subsuelo el desagüe de los asentamientos humanos vecinos y limpian esta agua “gratis”. El costo aproximado de una planta de tratamiento de aguas residuales (son costos relativos porque dependen del tamaño de planta, tecnología, disponibilidad de terreno) se estima en S/. 200,000 por cada litro/seg que se trate. Valorizar económicamente el servicio que brinda el pantano sería clave para optimizar la conservación de estos espacios.

En esa línea, los proyectos de infraestructura verde generan beneficios ecológicos, económicos y sociales mediante soluciones naturales que ponen en valor los beneficios que la naturaleza proporciona a las personas y moviliza inversiones para sostenerlos y reforzarlos.

Para ejemplificar la diferencia entre proyectos de infraestructura verde y proyectos de infraestructura gris, podemos usar uno los casos más difundidos que es la problemática del agua de lluvia en las ciudades. Un proyecto de infraestructura gris solucionaría el tema implementando sumideros o canales que trasladen el agua a la red de alcantarillado. Entre tanto, un proyecto de infraestructura verde buscaría captar la lluvia a través de áreas verdes, bosques o áreas mixtas (suelo semi permeable) que retengan el agua para su propio sostenimiento y que el agua restante pueda entrar a un proceso de recirculación o reutilización en piletas u otros sistemas de riego.

El principio base para que un proyecto sea considerado como infraestructura verde es que brinde servicios ecosistémicos de provisión, mantenimiento o regulación, o servicios culturales. Vamos a tomar como ejemplo un “bosque urbano” para ejemplificar la provisión de servicios ecosistémicos. Los humanos podemos obtener madera de este bosque, así como frutos para la alimentación de animales y microorganismos, y biomasa para la generación de energía. Estos beneficios se consideran servicios de provisión. Pero adicionalmente, el bosque genera sombra, refresca y limpia el aire por evapotranspiración, entre otros servicios que consideraremos entre los de mantenimiento y regulación. Además, puede ser un lugar sagrado para una comunidad, o un espacio de recreación para los niños, o tener una alta apreciación estética para los turistas, proveyendo así de servicios culturales. En esta línea la infraestructura verde “bosque urbano” tiene una serie de beneficios para la naturaleza y las personas.

Los proyectos de infraestructura verde se pueden desarrollar en diferentes escalas y espacios geográficos. Por ejemplo, en una escala menor, podemos identificar a los techos verdes, jardines verticales y plazas. En una escala mediana a humedales, bosques urbanos, parques zonales, corredores ribereños, etc. Y a gran escala, áreas de conservación regional, reservas paisajísticas, parques nacionales, entre otros.

En muchos países ya se han desarrollado experiencias interesantes como los Huertos Urbanos del Plan Buit de Barcelona, el Proyecto Pumlumon en Gales, el Ecoducto en el parque nacional Banff en Canadá, el Bosque Mersey en Inglaterra, entre otros. Muchos de estos proyectos ya han demostrado su rentabilidad no sólo económica sino también social. No obstante, otros como el High Line de Nueva York, han tenido impactos colaterales no deseados como procesos de gentrificación, usualmente vinculados a un insuficiente análisis del entorno social, procesos de participación ciudadana defectuosos, o escasa protección gubernamental a poblaciones vulnerables.

Resultado de imagen para Ecoducto en el parque nacional Banff en Canadá

Ecoducto en el parque nacional de Banff, Canadá

Los diversos mecanismos de inversión público-privada, son una gran oportunidad para desarrollar proyectos de infraestructura verde que el país necesita. Un valor adicional a tener en cuenta es que los indicadores de estos proyectos (vinculados a la provisión de servicios ecosistémicos) son indicadores de impacto principalmente; algo que es fundamental para cualquier proyecto de inversión pública.

En el marco de reconstrucción con cambios, la crisis vivida en el país a comienzos del año 2017 con los huaycos, podría ser prevenida a través de proyectos de infraestructura verde. Una iniciativa interesante en esta línea fue lanzada hace algunas semanas bajo el nombre de “Fábricas de Agua” por el MINAM, para promover la inversión privada en acciones de conservación, recuperación y uso sostenible de los ecosistemas, a través de la recuperación de especies nativas, el uso de materia orgánica, el desarrollo y mantenimiento de andenería, entre otros espacios disponibles para la inversión.

Al cierre del evento en Nexos+1 la representante del Sernanp comentó que tienen una cartera de proyectos disponibles para invertir en esta línea… ¿quién se anima?

Publicado originalmente en http://blogs.gestion.pe/mision-verde/2017/12/apostando-por-infraestructura-verde.html

A %d blogueros les gusta esto: