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El Día del Ambiente en una Lima Mojada

Por: Ximena Giraldo

En Lima el concepto de lluvia es bastante ambiguo. Estamos acostumbrados a pequeñas garúas que al intensificarse generan aniegos en las casas. Pero en los últimos años, la intensidad de estas ha aumentado y genera problemas mayores como vías inundadas, alcantarillas colapsadas, deslizamientos y barro en los cerros, entre otros. Sin duda alguna nuestra ciudad NO está lista para recibir este incremento en las precipitaciones y necesitamos asumir que estos episodios ya no serán eventos aislados.

Entonces…. ¿qué hacemos?

Aquí tres ideas de infraestructura verde que nos pueden servir para sobrevivir como ciudad:

1) Techos verdes: No sólo son lindos, mejoran la calidad del aire, generan espacios comunes, sino que también nos ayudan a recoger el agua de lluvia. Se pueden hacer techos verdes de bajo presupuesto simplemente poniendo macetones con plantas que capten el agua (los helechos son grandes aliados para esto). También se pueden hacer techos más complicados con geomembranas o tecnología que facilita la recolección y riego de las plantas sino que también reutiliza esta agua dentro de las propias casas (en los sanitarios por ejemplo). Un proyecto alucinante es el SmartRoof 2.0 de Ámsterdam.

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Foto: https://www.marineterrein.nl/en/project/project-smartroof-2-0/

2) Suelo Semipermeable: Como a nuestros alcaldes les encantan el gris más que el verde, de repente podemos sugerirles el uso de suelos semipermeables. Este tipo de suelos facilitan que el agua que cae no se deslice por encima del pavimento sino que sea absorbido por el mismo y recolectado en plataformas inferiores. Luego esa agua puede guardarse para el riego de áreas públicas cuando el agua escasea y con ello evitar que sea desperdiciada al mezclarse con el agua de alcantarilla. Un uso interesante de este tipo de pavimentos se han empleado en Barcelona en el Paseo San Juan.

Foto: http://hicarquitectura.com/2014/02/lola-domenech-remodelacion-del-passeig-sant-joan-barcelona/

3) Árboles, arbustos y jardineras: tenemos innumerables servicios ecosistémicos de las áreas verdes públicas pero la ayuda que pueden darnos para evitar inundaciones en muy relevante. Así lo comprobó la ciudad de Pickering en Reino Unido que luego de las terribles inundaciones de 2007, optó por un proyecto de reforestación de 40 mil árboles (en lugar de puro cemento) lo que le permitió en 2016 reducir en 20% el flujo del río (desacelerar el flujo de agua en el río y reducir su altura máxima) en un momento en que 50 mm de lluvia cayeron sobre terreno empapado en 36 horas. El proyecto le costó al gobierno £ 500,000, significativamente menos que un muro de inundación propuesto en la ciudad.

A man wades through flood water near Pickering, North Yorkshire

Foto: https://www.theguardian.com/environment/2016/apr/13/500000-tree-planting-project-helped-yorkshire-town-miss-winter-floods

Así como estas ideas hay una serie de proyectos de infraestructura verde o de soluciones basadas en la naturaleza para enfrentar los problemas ambientales de nuestras ciudades. Ojo que no todo debe partir de proyectos del gobierno o de empresas privadas, sino de las iniciativas ciudadanas que sirvan de base para proponer estos cambios tales como los huertos comunitarios o las áreas verdes comunitarias.

Sólo los ciudadanos salvaremos a nuestras ciudades

¡Feliz día del Ambiente!

Aves con insomnio en las ciudades

Cada vez se hace más común escuchar el cantar de las aves durante la noche en medio de las ciudades y centros urbanos. Si bien existen especies que tienen actividad nocturna (como las lechuzas), la mayoría de las especies “urbanas” sufren de trastornos en los horarios de sus actividades a causa de la iluminación artificial. Las ciudades son un reto para el funcionamiento de muchos ecosistemas. La infraestructura gris que ocupa la mayor parte de su superficie, y los servicios que se implementan en los espacios públicos, generan diferentes impactos en la flora y fauna.

Tómese un  minuto y observe la cuadra donde vive, o las calles que camina por las noches. Los postes cercanos a los árboles reducen la capacidad de anidación de las aves, las luminarias que se ubican en el suelo no permiten que exista oscuridad en el follaje en ningún momento del día y la intensidad de la luz incrementa la temperatura del área circundante. El resultado: los pobres pajaritos nunca descansa, se desorientan, reducen la anidación (y con ello reproducción) y la ciudad se va quedando sin especies.

En 1962 Rachel Carson publicó Silent Spring (Primavera silenciosa), un libro que despertó en el mundo la alerta de los efectos perjudiciales del uso de pesticidas en el ambiente a partir de una observación muy específica: las aves ya no cantaban en los campos. Su publicación impulsó que el movimiento ecologista, y el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, condenaran el uso del DDT (dicloro difenil tricloroetano) entre los químicos empleados para la agricultura. Gracias a ella los humanos y los animales dejaron de envenenarse.

Pero veamos el lado positivo y las oportunidades que tenemos para mejorar esta situación. Rápidamente creo que hay tres actores/sectores que pueden unirse para desarrollar una propuesta urbana integral siguiendo el espíritu de la Infraestructura Verde:

  1. Ornitólogos y forestales: Deben hacer un análisis cruzado de las especies de aves que existen en la ciudad y áreas circundantes, y de los tipos de árboles y especies potenciales. Con ello, estimar la capacidad de anidación y la distribución ideal de las especies.
  2. Diseñadores de iluminación: Identificar las tecnologías más idóneas para brindar el servicio de iluminación pública pero con bajo impacto en el entorno. Analizar los tipos de luz, la distribución, la intensidad, entre otros factores. En muchas ciudades ya se usan sensores de movimiento para medir la intensidad de la luz en las calles.
  3. Urbanistas: Diseñar corredores biológicos y verdes, que conecten las áreas naturales circundantes al espacio urbano, con los parques o avenidas que faciliten la coexistencia entre especies. También, pueden estimar los servicios ecosistémicos que este tipo de infraestructura proveerá a la ciudad y sus habitantes.

Mejorar el entorno urbano no sólo mejorará la calidad de vida de los habitantes, sino de las especies animales que son importantes para el ecosistema en su conjunto. Además, es una oportunidad para desarrollar negocios y empleos verdes. Finalmente, una oportunidad política para que alcaldes innovadores desarrollen proyectos urbanos con múltiples beneficios para sus ciudades y que trasciendan a sus jurisdicciones…

¿Qué esperamos?

Apostando por Infraestructura Verde

Por: Ximena Giraldo

Hace algunos días se desarrolló Nexos+1 en Lima, evento inspirador que impulsa el emprendimiento, la generación de negocios y la innovación en torno a la sostenibilidad. Uno de los espacios generados allí, invitaba a los asistentes a explorar las oportunidades de invertir en Infraestructura Verde, como parte del mecanismo de Obras por Impuestos. Muchas personas se mostraron interesadas en el tema, pero uno de los resultados del debate fue que a nivel local aún no está claro qué es la Infraestructura Verde y cuáles son las oportunidades de invertir en este tipo de proyectos.

Para la Comisión Europea una “infraestructura verde” es una red de zonas naturales y seminaturales y de otros elementos ambientales, que presta una extensa gama de servicios ecosistémicos. El concepto “servicio ecosistémico” implica todos los servicios que nos brinda la naturaleza a partir de los ecosistemas. Pueden ser, por ejemplo, los que brindan los pantanos o humedales en las afueras de Lima, tanto al norte en Ventanilla y al sur en Villa. Estos son espacios naturales que, aparte de ser refugios naturales para cientos de aves, funcionan como una planta de tratamiento de agua, ya que reciben por el subsuelo el desagüe de los asentamientos humanos vecinos y limpian esta agua “gratis”. El costo aproximado de una planta de tratamiento de aguas residuales (son costos relativos porque dependen del tamaño de planta, tecnología, disponibilidad de terreno) se estima en S/. 200,000 por cada litro/seg que se trate. Valorizar económicamente el servicio que brinda el pantano sería clave para optimizar la conservación de estos espacios.

En esa línea, los proyectos de infraestructura verde generan beneficios ecológicos, económicos y sociales mediante soluciones naturales que ponen en valor los beneficios que la naturaleza proporciona a las personas y moviliza inversiones para sostenerlos y reforzarlos.

Para ejemplificar la diferencia entre proyectos de infraestructura verde y proyectos de infraestructura gris, podemos usar uno los casos más difundidos que es la problemática del agua de lluvia en las ciudades. Un proyecto de infraestructura gris solucionaría el tema implementando sumideros o canales que trasladen el agua a la red de alcantarillado. Entre tanto, un proyecto de infraestructura verde buscaría captar la lluvia a través de áreas verdes, bosques o áreas mixtas (suelo semi permeable) que retengan el agua para su propio sostenimiento y que el agua restante pueda entrar a un proceso de recirculación o reutilización en piletas u otros sistemas de riego.

El principio base para que un proyecto sea considerado como infraestructura verde es que brinde servicios ecosistémicos de provisión, mantenimiento o regulación, o servicios culturales. Vamos a tomar como ejemplo un “bosque urbano” para ejemplificar la provisión de servicios ecosistémicos. Los humanos podemos obtener madera de este bosque, así como frutos para la alimentación de animales y microorganismos, y biomasa para la generación de energía. Estos beneficios se consideran servicios de provisión. Pero adicionalmente, el bosque genera sombra, refresca y limpia el aire por evapotranspiración, entre otros servicios que consideraremos entre los de mantenimiento y regulación. Además, puede ser un lugar sagrado para una comunidad, o un espacio de recreación para los niños, o tener una alta apreciación estética para los turistas, proveyendo así de servicios culturales. En esta línea la infraestructura verde “bosque urbano” tiene una serie de beneficios para la naturaleza y las personas.

Los proyectos de infraestructura verde se pueden desarrollar en diferentes escalas y espacios geográficos. Por ejemplo, en una escala menor, podemos identificar a los techos verdes, jardines verticales y plazas. En una escala mediana a humedales, bosques urbanos, parques zonales, corredores ribereños, etc. Y a gran escala, áreas de conservación regional, reservas paisajísticas, parques nacionales, entre otros.

En muchos países ya se han desarrollado experiencias interesantes como los Huertos Urbanos del Plan Buit de Barcelona, el Proyecto Pumlumon en Gales, el Ecoducto en el parque nacional Banff en Canadá, el Bosque Mersey en Inglaterra, entre otros. Muchos de estos proyectos ya han demostrado su rentabilidad no sólo económica sino también social. No obstante, otros como el High Line de Nueva York, han tenido impactos colaterales no deseados como procesos de gentrificación, usualmente vinculados a un insuficiente análisis del entorno social, procesos de participación ciudadana defectuosos, o escasa protección gubernamental a poblaciones vulnerables.

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Ecoducto en el parque nacional de Banff, Canadá

Los diversos mecanismos de inversión público-privada, son una gran oportunidad para desarrollar proyectos de infraestructura verde que el país necesita. Un valor adicional a tener en cuenta es que los indicadores de estos proyectos (vinculados a la provisión de servicios ecosistémicos) son indicadores de impacto principalmente; algo que es fundamental para cualquier proyecto de inversión pública.

En el marco de reconstrucción con cambios, la crisis vivida en el país a comienzos del año 2017 con los huaycos, podría ser prevenida a través de proyectos de infraestructura verde. Una iniciativa interesante en esta línea fue lanzada hace algunas semanas bajo el nombre de “Fábricas de Agua” por el MINAM, para promover la inversión privada en acciones de conservación, recuperación y uso sostenible de los ecosistemas, a través de la recuperación de especies nativas, el uso de materia orgánica, el desarrollo y mantenimiento de andenería, entre otros espacios disponibles para la inversión.

Al cierre del evento en Nexos+1 la representante del Sernanp comentó que tienen una cartera de proyectos disponibles para invertir en esta línea… ¿quién se anima?

Publicado originalmente en http://blogs.gestion.pe/mision-verde/2017/12/apostando-por-infraestructura-verde.html

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