Archivo de la categoría: Servicios Ecosistémicos

Aves con insomnio en las ciudades

Cada vez se hace más común escuchar el cantar de las aves durante la noche en medio de las ciudades y centros urbanos. Si bien existen especies que tienen actividad nocturna (como las lechuzas), la mayoría de las especies “urbanas” sufren de trastornos en los horarios de sus actividades a causa de la iluminación artificial. Las ciudades son un reto para el funcionamiento de muchos ecosistemas. La infraestructura gris que ocupa la mayor parte de su superficie, y los servicios que se implementan en los espacios públicos, generan diferentes impactos en la flora y fauna.

Tómese un  minuto y observe la cuadra donde vive, o las calles que camina por las noches. Los postes cercanos a los árboles reducen la capacidad de anidación de las aves, las luminarias que se ubican en el suelo no permiten que exista oscuridad en el follaje en ningún momento del día y la intensidad de la luz incrementa la temperatura del área circundante. El resultado: los pobres pajaritos nunca descansa, se desorientan, reducen la anidación (y con ello reproducción) y la ciudad se va quedando sin especies.

En 1962 Rachel Carson publicó Silent Spring (Primavera silenciosa), un libro que despertó en el mundo la alerta de los efectos perjudiciales del uso de pesticidas en el ambiente a partir de una observación muy específica: las aves ya no cantaban en los campos. Su publicación impulsó que el movimiento ecologista, y el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, condenaran el uso del DDT (dicloro difenil tricloroetano) entre los químicos empleados para la agricultura. Gracias a ella los humanos y los animales dejaron de envenenarse.

Pero veamos el lado positivo y las oportunidades que tenemos para mejorar esta situación. Rápidamente creo que hay tres actores/sectores que pueden unirse para desarrollar una propuesta urbana integral siguiendo el espíritu de la Infraestructura Verde:

  1. Ornitólogos y forestales: Deben hacer un análisis cruzado de las especies de aves que existen en la ciudad y áreas circundantes, y de los tipos de árboles y especies potenciales. Con ello, estimar la capacidad de anidación y la distribución ideal de las especies.
  2. Diseñadores de iluminación: Identificar las tecnologías más idóneas para brindar el servicio de iluminación pública pero con bajo impacto en el entorno. Analizar los tipos de luz, la distribución, la intensidad, entre otros factores. En muchas ciudades ya se usan sensores de movimiento para medir la intensidad de la luz en las calles.
  3. Urbanistas: Diseñar corredores biológicos y verdes, que conecten las áreas naturales circundantes al espacio urbano, con los parques o avenidas que faciliten la coexistencia entre especies. También, pueden estimar los servicios ecosistémicos que este tipo de infraestructura proveerá a la ciudad y sus habitantes.

Mejorar el entorno urbano no sólo mejorará la calidad de vida de los habitantes, sino de las especies animales que son importantes para el ecosistema en su conjunto. Además, es una oportunidad para desarrollar negocios y empleos verdes. Finalmente, una oportunidad política para que alcaldes innovadores desarrollen proyectos urbanos con múltiples beneficios para sus ciudades y que trasciendan a sus jurisdicciones…

¿Qué esperamos?

Apostando por Infraestructura Verde

Por: Ximena Giraldo

Hace algunos días se desarrolló Nexos+1 en Lima, evento inspirador que impulsa el emprendimiento, la generación de negocios y la innovación en torno a la sostenibilidad. Uno de los espacios generados allí, invitaba a los asistentes a explorar las oportunidades de invertir en Infraestructura Verde, como parte del mecanismo de Obras por Impuestos. Muchas personas se mostraron interesadas en el tema, pero uno de los resultados del debate fue que a nivel local aún no está claro qué es la Infraestructura Verde y cuáles son las oportunidades de invertir en este tipo de proyectos.

Para la Comisión Europea una “infraestructura verde” es una red de zonas naturales y seminaturales y de otros elementos ambientales, que presta una extensa gama de servicios ecosistémicos. El concepto “servicio ecosistémico” implica todos los servicios que nos brinda la naturaleza a partir de los ecosistemas. Pueden ser, por ejemplo, los que brindan los pantanos o humedales en las afueras de Lima, tanto al norte en Ventanilla y al sur en Villa. Estos son espacios naturales que, aparte de ser refugios naturales para cientos de aves, funcionan como una planta de tratamiento de agua, ya que reciben por el subsuelo el desagüe de los asentamientos humanos vecinos y limpian esta agua “gratis”. El costo aproximado de una planta de tratamiento de aguas residuales (son costos relativos porque dependen del tamaño de planta, tecnología, disponibilidad de terreno) se estima en S/. 200,000 por cada litro/seg que se trate. Valorizar económicamente el servicio que brinda el pantano sería clave para optimizar la conservación de estos espacios.

En esa línea, los proyectos de infraestructura verde generan beneficios ecológicos, económicos y sociales mediante soluciones naturales que ponen en valor los beneficios que la naturaleza proporciona a las personas y moviliza inversiones para sostenerlos y reforzarlos.

Para ejemplificar la diferencia entre proyectos de infraestructura verde y proyectos de infraestructura gris, podemos usar uno los casos más difundidos que es la problemática del agua de lluvia en las ciudades. Un proyecto de infraestructura gris solucionaría el tema implementando sumideros o canales que trasladen el agua a la red de alcantarillado. Entre tanto, un proyecto de infraestructura verde buscaría captar la lluvia a través de áreas verdes, bosques o áreas mixtas (suelo semi permeable) que retengan el agua para su propio sostenimiento y que el agua restante pueda entrar a un proceso de recirculación o reutilización en piletas u otros sistemas de riego.

El principio base para que un proyecto sea considerado como infraestructura verde es que brinde servicios ecosistémicos de provisión, mantenimiento o regulación, o servicios culturales. Vamos a tomar como ejemplo un “bosque urbano” para ejemplificar la provisión de servicios ecosistémicos. Los humanos podemos obtener madera de este bosque, así como frutos para la alimentación de animales y microorganismos, y biomasa para la generación de energía. Estos beneficios se consideran servicios de provisión. Pero adicionalmente, el bosque genera sombra, refresca y limpia el aire por evapotranspiración, entre otros servicios que consideraremos entre los de mantenimiento y regulación. Además, puede ser un lugar sagrado para una comunidad, o un espacio de recreación para los niños, o tener una alta apreciación estética para los turistas, proveyendo así de servicios culturales. En esta línea la infraestructura verde “bosque urbano” tiene una serie de beneficios para la naturaleza y las personas.

Los proyectos de infraestructura verde se pueden desarrollar en diferentes escalas y espacios geográficos. Por ejemplo, en una escala menor, podemos identificar a los techos verdes, jardines verticales y plazas. En una escala mediana a humedales, bosques urbanos, parques zonales, corredores ribereños, etc. Y a gran escala, áreas de conservación regional, reservas paisajísticas, parques nacionales, entre otros.

En muchos países ya se han desarrollado experiencias interesantes como los Huertos Urbanos del Plan Buit de Barcelona, el Proyecto Pumlumon en Gales, el Ecoducto en el parque nacional Banff en Canadá, el Bosque Mersey en Inglaterra, entre otros. Muchos de estos proyectos ya han demostrado su rentabilidad no sólo económica sino también social. No obstante, otros como el High Line de Nueva York, han tenido impactos colaterales no deseados como procesos de gentrificación, usualmente vinculados a un insuficiente análisis del entorno social, procesos de participación ciudadana defectuosos, o escasa protección gubernamental a poblaciones vulnerables.

Resultado de imagen para Ecoducto en el parque nacional Banff en Canadá

Ecoducto en el parque nacional de Banff, Canadá

Los diversos mecanismos de inversión público-privada, son una gran oportunidad para desarrollar proyectos de infraestructura verde que el país necesita. Un valor adicional a tener en cuenta es que los indicadores de estos proyectos (vinculados a la provisión de servicios ecosistémicos) son indicadores de impacto principalmente; algo que es fundamental para cualquier proyecto de inversión pública.

En el marco de reconstrucción con cambios, la crisis vivida en el país a comienzos del año 2017 con los huaycos, podría ser prevenida a través de proyectos de infraestructura verde. Una iniciativa interesante en esta línea fue lanzada hace algunas semanas bajo el nombre de “Fábricas de Agua” por el MINAM, para promover la inversión privada en acciones de conservación, recuperación y uso sostenible de los ecosistemas, a través de la recuperación de especies nativas, el uso de materia orgánica, el desarrollo y mantenimiento de andenería, entre otros espacios disponibles para la inversión.

Al cierre del evento en Nexos+1 la representante del Sernanp comentó que tienen una cartera de proyectos disponibles para invertir en esta línea… ¿quién se anima?

Publicado originalmente en http://blogs.gestion.pe/mision-verde/2017/12/apostando-por-infraestructura-verde.html

A %d blogueros les gusta esto: